En la idílica localidad riojalteña de Ollauri, en el corazón de la región vinícola por excelencia, ha surgido una nueva opción de alojamiento rural para los viajeros que buscan una experiencia auténtica y tranquila: ‘Kiso 411’.
Detrás de este proyecto se encuentra Pablo Fernández, muy implicado en el sector del vino desde hace años, y “enamorado” de las posibilidades que ofrece Ollauri. “Creemos en las aportaciones que todos los sectores de profesionales de la Rioja Alta hacen para recibir gente y contribuir a que disfruten de todo lo que ofrece la región, y conocemos, por supuesto, la excelencia de las bodegas, un sector gastronómico increíble y toda la calidad de hospedajes y actividades que hay aquí. La verdad es que la ilusión y profesionalidad de nuestra zona en este aspecto son dignas de señalar”, destaca Fernández, que resalta el “enorme valor” que atesora Ollauri. “Es un pueblo al que tengo especial cariño y me parece un lugar con un enorme potencial por varios motivos. Es muy bonito y tiene un encanto especial. Está situado en un entorno privilegiado, cerca de Haro y con vistas impresionantes. Está muy bien conectado con el Barrio de la Estación y es una localidad con muchos atractivos. Hay restaurante, una almazara y bodegas como Valenciso, Conde de los Andes o Beronia, entre otras”, explica. “En Kiso queríamos ayudar y aportar a que toda esta gente que llega a la comarca pueda disfrutar del pueblo y contribuir un poco más a que los visitantes se vayan de La Rioja felices y con ganas de volver por la experiencia vivida”. De ahí quizás el nombre de la casa, ‘kiso’, que significa beso en esperanto, un acto que puede expresar infinidad de sentimientos.
Una casa restaurada con todo lujo de detalles
Kiso 411 ofrece a sus huéspedes un oasis de paz y privacidad en medio de la naturaleza, rodeado de un mar de viñedos, en un inmueble restaurado con todo lujo de detalles, con un diseño moderno y acogedor. “Diseñamos la casa para el disfrute y con una oferta algo diferente, donde la tranquilidad y la comodidad nos caracterizan”, señala.
La casa cuenta con habitaciones amplias y luminosas, equipadas con todas las comodidades necesarias para garantizar una estancia cómoda y relajada, ideal para grupos grandes. Dispone de 900 m2 de parcela y unos 200 m2 de casa divididos en dos plantas.
Kiso 411 cuenta con cuatro espacios diferenciados: un amplio jardín con césped natural, árboles, una barbacoa, y un cenador con mesa y sillas, perfecto para disfrutar al aire libre; la joya de la casa es la piscina con jacuzzi, chorro y cascada, que cuenta también con una cama y cojines; la planta inferior, a pie de jardín, dispone de salón con proyector y un enorme sofá, chimenea, mesa redonda giratoria, cocina abierta equipada, un garaje privado y un baño con plato de ducha, y la planta superior para descansar en cuatro estancias. Sin olvidar que las mascotas son también bienvenidas en Kiso 411.
Fuente: harodigital.com
